14.2.14

Muñeca mía

Argentino. 88 años. Jubilación mínima. Le confesó su plan en secreto. Ahorró moneditas, billetes lo que pudo. Ella, su enfermera, asistente y confidente. La buscó, según las indicaciones.

Llegó el día. Arriba de la cama, sentada, imperturbable, anacronica, esperaba.
Mi abuela salió del baño rumbo al cuarto y la vió.


Él, mi abuelo, se acercó y le dijo: feliz día petisa, es la muñeca que habías visto hace 60 años. Hoy pude comprarla.

Él, que olvida varias veces donde queda su casa de toda la vida, que no recuerda si tomó el remedio, o lo que hizo ayer. Él, recordó que hace 60 años la hermana de ella había recibido una muñeca de regalo, y que ella la miraba maravillada. Y él se prometió a sí mismo que algún día se la compraría.
Hoy.

9.5.13

Hermano mayor

Hace tres noches que la hora del sueño se está complicando. 
Por alguna razón que no llego a entender Oliver se despierta de golpe y empieza a llorar. No es el llanto de: poneme el chupete que me vuelvo a domir. Es algo desconsolado, nervioso, doloroso, con lagrimas gigantes y cara roja, con tirada de cabeza y patadas...

Lo que hago es hacerle upa, llevarlo conmigo y tratar de mantenerlo junto a mi cuerpo, intentando mantener la calma, tarareando alguna canción de las que él conoce.
Ayer le di de comer temprano, mientas que cocinaba para el resto. Cuando se durmió en la silla tan profundo pensé que ya no se iba a despertar.
Pero no pasaron 5 minutos desde que lo deje en su cama que lloraba a los gritos.

Lo llevé a mi cuarto, le hablé , le prendí la luz para que abriera los ojos y ver si no era una pesadilla lo que lo tenía tan mal. Le cambie el pañal, le dí agua, lo abracé y lo bese.
Los llantos no solo no paraban, sino que iban en aumento de volumen. 
Tomás vino corriendo, él y su flacura rulosa. Angustiado.
-Mamá que tiene Oliver??? Que tiene????
-No se Tom.

No esperaba que no tuviera una respuesta. 
Me miró un segundo y me dijo llamá al doctor mañana que te diga. Oliver seguía llorando y Tom en su desesperación de hermano mayor intento lo siguiente:
-Se tiró en la cama y le dijo a Oliver, vení vení te dejo tocar mi oreja.(oliver lo busca siemrpe y luego de acariciarle la cara, le agarra la oreja y se queda un rato asi junto a él). Se calmó unos segundos pero siguío llorando.
-Salió del cuarto y tajo el libro que le leía cuando estba en la panza, le leyó el del leoncito Matias y sus garritas de terciopelo. Tampoco resultó.
-Desesperado mirandolo fue a su cuarto y trajo un frasco que tiene agua bendita. Mamá ponele para que tenga lindos sueños.
-como Oliver seguía llorando salió corriendo y trajo su rosario. Se lo acercó a Oliver y se lo puso en el pecho.

Por supuesto nada de esto calmó a Oli. solo lo venció el sueño, en mi cama, calentito.Lo venció el sueño y su hermano mayor que se fue a dormir pero antes le iba a pedir a su Angel de la guarda que ayude a Oliver para que deje de llorar y sueñe bonito.



26.4.13

Amor puro

Anoche, mientras cantaba Estrellita donde estás? para que Mi hijo menor se durmiera, miraba la foto de la hijita de un amigo. Una manito pequeña y gordita junto al brazo de su mamá. Y los comentarios  me hicieron pensar en el amor.

Cuantos amores puede tener una persona en su vida? Qué tipo de amores? Si tuviera que decir en mi experiencia cual es el amor más puro, sin duda diría que es ese. El de una madre a un hijo.

Claro que uno de los más importantes también es el haber encontrado al amor de tu vida, pero el de un hijo tiene la fuerza creadora que lo supera todo. Nuestro corazón será capaz de dar amor desinteresadamente y cada vez con más y más fuerza.

Cuando estaba embarazada de Oliver, mi hija con un ataque de celos me preguntó que como iba a ser con el amor, que si tenía lugar en mi corazón para otro más.
 Por supuesto contesté: - lo bueno del corazón es su capacidad elástica  cuanto más amor da, más lugar para amar se hace, y así  es que cuantos más hijos una tiene, su corazón puede expandirse para amarlos.

Pero además este tipo de amor tiene como diferencia una cuota de desapego desde la matriz. Este ser que ha sido nuestra parte, deberá partir en algún momento. Aún sabiendo esto, aún sabiendo o mejor dicho porque lo sabemos, es que nuestro amor es puro. Amamos para dejar ir. Primero para dejar que nuestros cuerpos se desconecten, luego para que ellos encuentren a quien amar y sigan la cadena del amor puro.

Amo a mis hijos, desde el día cero en que sentí que algo había cambiado dentro de mí. Les he hablado, cantado y confesado mi amor durante sus nueve meses en mi panza. Y al nacer cuando pude mirarlos, murmuré: bienvenido/a a este mundo, con todo mi corazón.

Los crío, los educo, los reto y los amo, sabiendo que se irán y que compartiremos la vida de otro modo. Sabiendo que el amor puro que empezó hace un tiempo, van a poder sentirlo desde otro lado, con alguien más.